Posteado por: tuseeketh en: 29 Septiembre 2009
A lo largo de nuestra vida nos miente mucha gente. Es algo normal, todos mentimos. Algunas mentiras son piadosas, otras pretenden ocultar nuestras cagadas y otras simplemente las inventamos para hacer daño a otras personas a las que odiamos. Todo depende de lo hijos de puta que seamos.
Pero existen una serie de mentiras universales que pasan de padres a hijos y que poca gente se cuestiona, aunque todos descubrimos tarde o temprano que son embustes de la peor calaña. Por si todavía queda algún ingenuo que crea en ellas, voy a exponerlas aquí.
Bien, hasta aquí por hoy. Hay más mentiras universales, pero con diez es suficiente. ¿O no? ¿Conocéis más mentiras? Sois libres de exponerlas.
Posteado por: tuseeketh en: 27 Agosto 2009
Esto es un experimento. Veo que mis lectores están quemados con temas con los que yo no estoy en contacto. Es una pena que estos temas se queden en el tintero solo porque el autor del blog (o sea, yo) no tiene experiencia negativa suficiente como para inspirarse.
Hagamos lo siguiente: escribidme en los comentarios qué es lo que os molesta, hechos objetivos y odiosos sobre temas que os tocan los cojones. Tratad de convencerme de que algo merece ser denunciado con una buena ración de tacos y yo lo publicaré, citando vuestros nombres (o sobrenombres) como fuente.
Posteado por: tuseeketh en: 24 Agosto 2009
Vivimos en la época de lo políticamente correcto, o sea, lo opuesto a la línea de este blog. A saber, ser políticamente correcto es no decir lo que piensas, sino lo que está bien visto que pienses. Políticamente correcto es llamar persona de color a un negro, persona pequeña a un enano o discapacitado a un subnormal. Esto hace que personas como yo, que empleamos los términos que todo el mundo conoce, tengamos problemas de vez en cuando. Pero hoy voy a hablar de un colectivo que toca mucho más los cojones y al que nadie les dice nada por ser políticamente correctas: las feminazis.
Según estas feministas de pro ellas defienden la igualdad, pero no es así. La mayoría de estas mujeres son misandras, son odiadoras profesionales; mujeres despechadas, heridas, dolidas o envidiosas que odian a los hombres casi tanto como se odian a sí mismas. No buscan la igualdad, buscan machacar al sexo masculino.
Una de las facetas que más deja en evidencia el retraso mental de este colectivo de imbéciles es la confusión entre sexo y género. Su limitada capacidad cerebral les impide entender la diferencia entre lenguaje y discriminación. Todo el puto día dando por culo con que hay que decir “señores y señoras” o perlas como “miembros y miembras”. A ver, si tienen problemas con el castellano, que se metan en la RAE, pero que dejen de hacer el ridículo. ¿En serio creen que luchan por los derechos de la mujer diciendo que se diga miembra, médica o cosas así? ¿En serio la vida de las mujeres españolas será mejor porque todos digamos “todos y todas los y las personos y personas de la sala”? Hay que estar enfermo. Con la de cosas que tienen por solucionar en ámbitos donde la mujer sí está discriminada y andan perdiendo el tiempo y el dinero con estas chorradas. ¡Imbéciles!
Como ya he dicho, lo importante es ser políticamente correcto, no luchar por los derechos de nadie. No hay otra explicación. Luego estas feminazis verán normal y estupendo que las chicas no paguen entrada en la discoteca, que se las deje salir antes del edificio en llamas por ser mujeres o que se hagan anuncios como este:
¿Qué ocurriría si la que es incapaz de hacer dos cosas a la vez fuese una mujer en lugar de un hombre? ¿Por qué los hombres debemos tomarlo como una broma inocente y las feminazis tomarían la calle para que retirasen este anuncio? Está claro: meterse con los hombres es políticamente correcto y divertido, lo contrario no. Bienvenidos a Doble Rasero, hábitat natural de las feminazis.
De la misma forma hay una serie de situaciones en las que queda patente como ese veneno feministoide anti-igualdad se ha grabado a fuego en la mente de la gente. Y si no me creéis haced la prueba. Si uno vive en pareja y, en una reunión de amigos, dice “mi mujer/novia plancha, hace la comida y friega”. No tardarán en llegar los abucheos, las collejas y las miradas de desaprobación. Sin embargo si la mujer dice “mi marido/novio plancha, hace la comida y friega”, todo serán elogios para el hombre del siglo XXI, ¡qué moderno de la muerte! Pues vale, pero esa no es mi idea de la igualdad, ni en un caso ni en el otro. Entonces, ¿por qué una cosa está bien vista y la otra no? Las feminazis han conseguido su objetivo.
Mi consejo: pasad de toda esta propaganda urdida por mentes enfermas y guiaos por vuestro sentido común. ¿Alguien en su sano juicio duda que las mujeres y los hombres somos iguales? Pues ya está. Si en algún momento os encontráis en una situación en la que se está discriminando a alguien, sea del sexo que sea, vuestro sentido común ya os hará tomar cartas en el asunto, si no sois demasiado cobardes para mojaros. Pero al menos habrá salido de vosotros, no de un eslogan lavacerebros.
Posteado por: tuseeketh en: 18 Agosto 2009
Algunos de los que leéis este blog asiduamente os debéis estar preguntando por qué hace tanto tiempo que no subo una buena ración de palabrotas. Bien, os haré un pequeño resumen:
Me he casado. Así, como suena, y con todo lo que conlleva. He estado organizando la ceremonia, más tarde de viaje de novios, luego mis vacaciones… en fin, podéis haceros una pequeña idea de la vorágine de sucesos, emociones y trámites por la que he pasado estos últimos meses.

Boda tuseeketh
Pero hay más. Que no escriba no significa que me toque los cojones, mi mente siempre maquina. Estoy pensando en subir un podcast, que, para quien no sepa lo que es, es como un programa de radio casero grabado. Se llamaría tododaascast, y así podríais escucharme despotricar con las mismas palabrotas pero con mi aterciopelada voz. Vamos, caviar para vuestros oídos.
¿Qué os parece la idea? ¿Os gustaría escucharme despotricar en vuestro mp3 mientras vais para el curro? ¿Os parece una soberana chorrada?
Gracias por vuestra colaboración.
Lo que me dice la peña